
*Mario Ballivián Cabrera
Los conflictos en los proyectos de construcción no son la excepción, sino por el contrario es común que estos se presenten frecuentemente durante su ejecución. Plazos y condiciones cambiantes, decisiones técnicas complejas y presiones económicas crean un entorno donde las discrepancias entre las partes pueden surgir en cualquier etapa. La clave está en cómo prevenirlas y resolverlas sin detener la obra.
En este contexto, surgen los denominados Dispute Boards (Juntas de Resolución de Disputas) que constituyen una herramienta moderna y eficaz para acompañar los proyectos desde su inicio, ayudando a evitar que los desacuerdos escalen y se conviertan en disputas mayores que paralicen las obras.
¿Qué son los Dispute Boards?
Los Dispute Boards son paneles integrados por profesionales con experiencia técnica y jurídica, designados al inicio del proyecto para acompañarlo durante toda su ejecución. Su función principal es prevenir, analizar y resolver controversias de manera oportuna antes de que se conviertan en arbitrajes o litigios.
A diferencia del arbitraje, que interviene cuando el conflicto ya se ha formalizado, los Dispute Boards actúan en forma preventiva, visitando in situ la obra periódicamente, conociendo los avances y generando confianza entre las partes. De esa manera, promueven el diálogo técnico y la cooperación, evitando que los problemas crezcan.
¿Cuál la relación con el arbitraje y cuáles son sus ventajas comparativas?
Los Dispute Boards no sustituyen al arbitraje sino, por el contrario, lo complementan. Mientras el arbitraje busca una decisión definitiva al final del conflicto, los Dispute Boards trabajan durante el proyecto para anticiparse a los desacuerdos y resolverlos rápidamente, sin paralizar las obras ni romper la relación contractual.
Entre sus principales ventajas destacan:
• Prevención de disputas: Los miembros del Dispute Boards suelen involucrarse durante todo el proyecto para identificar posibles problemas y resolverlos antes de que se conviertan en controversias significativas.
• Independencia e imparcialidad: Los integrantes de los Dispute Boards deben ser independientes e imparciales. Esto garantiza que evalúen las disputas de manera objetiva y sin prejuicios, promoviendo la confianza entre las partes involucradas.
• Proceso no adversarial: A diferencia de los tradicionales tribunales de justicia, los Dispute Boards fomentan un enfoque no adversarial. Esto implica que los miembros del panel de expertos buscan soluciones de manera colaborativa, y alentando la comunicación abierta entre las partes.
• Involucramiento en el proyecto: Los miembros de los Dispute Boards deben estar permanentemente informados de los avances y progresos del proyecto en cuestión, correspondiéndoles un rol activo.
• Confidencialidad: Las discusiones de los miembros de los Dispute Boards discusiones y decisiones suelen mantenerse en privado para fomentar un intercambio abierto y honesto de información entre las partes.
De hecho, la coexistencia entre Dispute Boards y arbitraje es hoy una práctica común en contratos internacionales principalmente de construcción. El arbitraje queda reservado como mecanismo final, mientras los Dispute Boards actúan como una primera línea de defensa para resolver los conflictos en obra.
¿Cuál su aplicabilidad en Bolivia?
En el mundo, el uso de Dispute Boards se ha expandido rápidamente. Así por ejemplo organismos como la FIDIC (Federación Internacional de Ingenieros Consultores) los han incorporado en sus contratos modelo, especialmente en proyectos de construcción, energía y transporte. Países como Chile, Perú, Colombia y Brasil ya los han aplicado con éxito, demostrando que reducen tiempos de resolución y fortalecen la confianza entre las partes.
En Bolivia, donde los proyectos de construcción enfrentan desafíos crecientes de coordinación, financiamiento y cumplimiento de plazos, los Dispute Boards podrían representar una oportunidad concreta para modernizar la gestión contractual y prevenir conflictos antes de que escalen. La implementación de los Dispute Boards podría integrarse a los contratos, e incluso coexistir con el Centro de Conciliación y Arbitraje de la Fundación Construyendo de CADECOCRUZ, aportando una etapa adicional de prevención y eficiencia.
Finalmente, cabe manifestar que los Dispute Boards son una herramienta inteligente, que optimiza tiempos, reduce costos y mejora la colaboración en los proyectos, particularmente de construcción. En un país que apuesta por mejorar su infraestructura y competitividad, incorporar esta herramienta puede marcar la diferencia entre una obra interrumpida y una obra entregada con éxito.
* Abogado corporativo y miembro del Directorio del Centro de Conciliación y Arbitraje de la Fundación Construyendo