Arbitraje y conciliación en construcción: la ventaja competitiva que llega con la Fundación Construyendo

*Mario Ballivián Cabrera

En la industria de la construcción, cada proyecto representa un enorme desafío por los plazos que apremian, las inversiones millonarias en juego y los múltiples actores que deben coordinarse para que la obra avance sin tropiezos. Sin embargo, los conflictos son inevitables en el desarrollo de los proyectos debido a retrasos, sobrecostos, dificultades, etc. Precisamente en estos momentos lo que realmente distingue a una empresa competitiva es cómo los resuelve. Y es aquí donde el arbitraje y la conciliación se presentan como herramientas valiosas para el sector. 

El arbitraje y la conciliación, como mecanismos alternativos de solución de controversias, ofrecen lo que más las empresas más demandan en construcción: rapidez, especialización, confidencialidad, flexibilidad y cumplimiento.  

Rapidez: En un sector donde los retrasos generan costos millonarios, la rapidez es esencial. El arbitraje y la conciliación permiten resolver controversias en plazos mucho más cortos que la justicia ordinaria, evitando que los proyectos se paralicen durante años. Este dinamismo garantiza que las obras avancen con continuidad, reduciendo el impacto económico y protegiendo la inversión.

Especialización: Los conflictos en construcción suelen involucrar temas complejos como cálculos estructurales, cronogramas, sobrecostos o aspectos técnicos de ingeniería. Estos mecanismos de solución de controversias ofrecen la posibilidad de contar con árbitros y conciliadores que comprenden de manera profunda la dinámica del sector y los servicios conexos. Esta especialización asegura decisiones más realistas y adaptadas a la naturaleza de cada proyecto.

Confidencialidad: La confidencialidad es un activo vital en la construcción. El arbitraje y la conciliación garantizan procesos transparentes y, sobre todo, confidenciales, lo que permite a las empresas proteger su reputación y mantener relaciones comerciales de largo plazo. La resolución de las controversias sin exposición pública fortalece la seguridad de las partes.

Flexibilidad. Cada obra es distinta en tamaño, complejidad y riesgos. El arbitraje y la conciliación permiten diseñar – en el marco de la norma – procedimientos a medida, adaptando plazos, costos y reglas a la realidad de cada proyecto. Esta flexibilidad otorga a las partes mayor control del proceso y evita que se vean atrapadas en la rigidez de los sistemas judiciales tradicionales. 

Cumplimiento: De nada sirve una solución si no se respeta en la práctica. Las actas de conciliación y los laudos arbitrales tienen la misma fuerza que una sentencia judicial y son de cumplimiento obligatorio para las partes. Esto asegura certidumbre jurídica y refuerza la seguridad de los inversionistas, quienes saben que las decisiones arbitrales no solo son rápidas y especializadas, sino también plenamente exigibles.

Conscientes de esta realidad, la Fundación Construyendo de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (CADECOCRUZ),  ha dado un paso trascendental al crear su propio Centro de Conciliación y Arbitraje. No se trata solo de abrir una nueva institución, sino de consolidar un espacio diseñado específicamente para el rubro de la construcción y servicios afines. 

Una de las mayores fortalezas de este Centro está en su equipo de árbitros y conciliadores que no solo dominan aspectos legales, sino también ingenieros que conocen de cerca la dinámica del sector, con amplia experiencia en obras civiles, contratos de infraestructura y servicios relacionados. Se trata de profesionales que entienden qué significa un sobrecosto imprevisto, una ampliación de plazo mal negociada o una disputa técnica en la ejecución de un proyecto. Esta experiencia asegura decisiones realistas, justas y, sobre todo, adaptadas a la complejidad que caracteriza a este sector.

Hoy en día, el arbitraje y la conciliación ya no deben verse únicamente como mecanismos alternativos de resolución de controversias, sino como una ventaja competitiva en sí misma. Las empresas constructoras que incorporen esta herramienta en sus contratos y estrategias de gestión de riesgos estarán mejor preparadas para anticipar problemas, responder con eficiencia y garantizar la continuidad de sus proyectos. 

En función a lo señalado, con el lanzamiento del Centro de Conciliación y Arbitraje de la Fundación Construyendo de CADECOCRUZ, dirigido fundamentalmente al sector de la construcción en Santa Cruz y Bolivia, estamos seguros que se cuenta con una institución de primer nivel, creada para transformar los conflictos en soluciones rápidas y efectivas. 

*Abogado y Director del Centro de Conciliación y Arbitraje de la Fundación Construyendo